Un niño, desde que nace requiere cuidados para todo, y en cada uno de esos cuidados nos implicamos emocionalmente y físicamente. Esa implicación conlleva un desgaste, que si sabemos llevar será el mínimo posible. A los niños les procuramos el mayor cuidado posible y nos olvidamos de nosotros, lo que muchas veces hace que esos cuidados mermen, pues quien los facilita ve mermadas sus cualidades por aplicarse en exceso. Lo primero que hay que hacer si tienes que cuidar a alguien es cuidarte a ti mismo, si no lo haces, esa persona quedará sin ser atendida como tú quieres y además tú también necesitarás cuidados. Mantén tu cuerpo y tu mente sana por tí y por los demás. Haz ejercicio con regularidad, cuida tu alimentación y disfruta de tiempo para tí; tiempo que en principio parece que quitas del cuidado de otros, pero en realidad lo inviertes en ti, y en aumentar la calidad de esos cuidados.

Y que no se te olvide visitar a tu fisioterapeuta para estar en forma y ayudarte en tus cuidados.

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