El drenaje linfático es un procedimiento que se utiliza a nivel fisioterapéutico para eliminar del sistema linfático la retención de líquidos (edemas) y en su caso, arrastrar grasas en la dermis (celulitis). La fisioterapia constituye una especialización médica encargada de la salud del ser humano desde una perspectiva motora, es decir; interviene en el movimiento corporal (propio e inducido) y en sus correspondientes funciones. Un fisioterapeuta determina afecciones físicas y musculares, aplicando  tratamientos específicos y pertinentes a las lesiones padecidas.

drenaje linfatico en hortaleza

El masaje es una técnica manual integrada en la fisioterapia, cuya función principal es rehabilitar lesiones corporales con fines médicos y proporcionar a través de masajes y maniobras manipulativas, soluciones a éstas. El drenaje linfático, por ende; es un procedimiento propiamente de la masoterapia ya que se realiza a través de masajes terapéuticos con el objetivo de activar específicamente el sistema linfático para eliminar dentro de él, líquidos y toxinas que cohabitan en nuestro organismo.

El sistema linfático guarda una estrecha similitud con el sistema inmunológico, su diferencia con éste reside, en que en vez de circular sangre, transporte por sus tejidos y órganos, linfa. Éste actúa como filtro para eliminar infecciones y toxinas y está compuesto, en líneas generales; por la linfa, vasos y ganglios linfáticos. Utilizando los vasos linfáticos como transportador de glóbulos blancos (para proteger al sistema inmunológico de gérmenes e infecciones) por todo el cuerpo, el sistema linfático ayuda a limpiar y eliminar del cuerpo residuos, elementos tóxicos y células muertas.  La linfa es un líquido capaz de movilizar grandes moléculas de metabolitos y es  resultado de agua sobrante, restos orgánicos de los tejidos y productos metabólicos de desecho. También transporta glucosa, proteínas, sales, agua, grasas, bacterias y otras sustancias hasta los canales de desecho. Estos pasan por los ganglios linfáticos, los cuales filtran las sustancias dañinas y activan al sistema inmunológico.
Pero ¿De qué forma la celulitis afecta al sistema linfático? Y viceversa. La linfa, cabe destacar; cumple con entre sus funciones principales, la absorción de grasas y proteínas de los alimentos que consumimos, generando un equilibrio entre los fluidos del organismo y el desecho de sus agentes infecciosos. Con la aparición de la celulitis, éste sistema se ve afectado por la inflamación y la acumulación de tejido adiposo que no pueden ser transportados y a su vez desechado por la linfa. Consecuentemente, la celulitis forma nódulos adiposos que se concentran debajo del tejido subcutáneo y genera una disfunción en la absorción de líquidos y grasas, y colapsa los vasos linfáticos.

Así como se realizan masajes básicos para promover un correcto funcionamiento del aparato circulatorio, el drenaje linfático actúa para corregir la celulitis manipulando las zonas afectadas a través de masajes suaves, lentos y rítmicos que se realizan en direcciones específicas siguiendo las corrientes linfáticas y estimulando el drenaje de líquidos y grasas.

El drenaje linfático en sí es un proceso natural que realiza el organismo cada 48 horas, sin embargo; cuando las personas adquieren una dieta desequilibrada con el consumo de alimentos con altos índices de grasa, toxinas y proteínas, de la mano de un constante sedentarismo; la celulitis aparece como reacción y consecuencia a cambios bruscos alimenticios, factores genéticos y hormonales, carencia de actividad física constante, entre otros; y es cuando se procede a un drenaje linfático manual llevado a cabo por un fisioterapeuta).

Es muy útil para la corrección de linfedemas. Aunque parezca lo contrario casi 1 millón de españoles padece esta enfermedad según el artículo de ABC que puede leer aquí:

Cerca de 1 millón de personas en España padece linfedema y se calcula que cada año, sólo en linfedemas secundarios asociados a intervenciones de cáncer de mama, 3.000 mujeres los desarrollan cada año en nuestro país.

El linfedema es una patología crónica, caracterizada por el acúmulo de líquido rico en proteínas en los tejidos (hinchazón o edema), ocasionada por una alteración en el sistema linfático. Dentro del linfedema se pueden distinguir el primario (de aparición espontánea o a partir de un desencadenante, por falta congénita de tejido linfático o anormalidad en el desarrollo del mismo, y hereditario o no hereditario); y el secundario, causado por la obstrucción o interrupción del sistema linfático, y cuyas causas más frecuentes son la postquirúrgica (mastectomía en las mujeres y prostatectomía en los hombres) y los traumatismos.

 

En este mismo sentido, el drenaje linfático se emplea usualmente en las zonas donde haya más células grasas, en el caso de las mujeres éstas regiones son las piernas, especialmente en los muslos, pelvis, glúteos y brazos. La aparición de la celulitis no guarda una relación directa con la obesidad y tiende a ser muy común tanto en el hombre como en las mujeres. El drenaje linfático manual por lo tanto, es una terapia adecuada para corregir la celulitis ya que regula el equilibro hídrico del organismo, mejora el funcionamiento del sistema linfático, estimula el sistema inmunológico y depura el organismo de agentes infecciosos.

También es muy útil aplicar drenaje linfático para personas que han sufrido una operación. Esto les ayudará a recuperarse mejor y a absorver todo tipo de impurezas que tenga el cuerpo. Es interesante ver este vídeo de cómo es el masaje para drenaje:

Las sesiones de drenaje linfático poseen una duración de aproximadamente una hora, para generar un proceso optimo. El proceso y los masajes en sí, son lentos, precisos y repetitivos, siguiendo siempre los conductos linfáticos; vasos que se encargan de retirar la linfa de distintas partes del organismo.  El especialista debe sentir la linfa a través de sus manos y realizar movimientos con sus manos que ayuden y estimule el drenaje de líquido y grasas.

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